¿Cómo sobre llevar la adolescencia de los hijos?

La adolescencia es una etapa marcada por los cambios. El niño pasa a experimentar una serie de nuevas situaciones que lo encaminan a la adultez. Las edades van desde los 10 y hasta los 19 años, dependiendo de cada individuo.

Tanto fisiológicos como emocionales, son los cambios por lo que atraviesa un adolescente, sin embargo la vulnerabilidad es una constante y es necesario dotarlo de herramientas para que sea más llevadero el lapso en que transcurre su periodo.

Una de las preguntas más recurrentes en los padres de familia es: ¿Qué estamos haciendo mal?, ante la reacción del hijo que se aparta del núcleo. la Dra. María de Carmen González Torres, Pediatra y especialista en Medicina del Adolescente, aporta que la educación no lo es todo, es un 50 por ciento, el otro 50 viene del diálogo.

La comunicación no es solamente hablar frente a frente, sino también observar. Los adolescentes generalmente no quieren platicar con las figuras paternas, se sienten incomprendidos. Por ello, la importancia de la comunicación no verbal; su apariencia, las posturas, el silencio, son elementos para saber lo que quiere expresar el joven.

“Es importante que consideren, que su hijo ya no es un niño, pero tampoco un adulto. Deben ponerse al nivel de su edad; lo que antes les funcionaba, hoy ya no. La paciencia es indispensable, si “tiran la toalla” es probable que el chico se aleje más de ustedes”; asegura la especialista.

Poner atención en los detalles insignificantes ocasiona que se pierda de vista lo que realmente puede ser un foco rojo. Su vestimenta o la música que escuchan, no importa tanto como la hora en que llegan a casa, así como sus amistades. Más vale un regaño a tiempo, que un “sermón” ineficaz.

Respetar sus espacios como la recámara es fundamental. Hay que recordar que están experimentando cambios hormonales y es un proceso normal para cualquier adolescente. Por eso, no invadas su intimidad, mejor busca los lugares comunes de la casa si lo que deseas es hablar con él o con ella.

Cuando se dé el momento del diálogo, escucha con atención lo que tenga que decir, por más carente de sentido que pueda tener su argumento; de lo contrario, si te enojas o te burlas, habrás marcado una distancia que difícilmente se pueda acortar después.

Mantén la serenidad ante los cambios de tu hijo; establece pactos, debes saber que en ocasiones es necesario ceder, sobre todo en lo superficial, para ganar en lo esencial.

Finalmente razona lo que el adolescente esta viviendo; recuerda tu propia adolescencia, aunque era otro tiempo, el proceso es muy similar al de hoy. “De esta manera podrás ayudar a tu hijo durante esta etapa”, añadió la especialista en Medicina del Adolescente, Carmen González Torres.

Con información de: http://www.delamujer.com

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