Baldur Benedickt von Schirach

Baldur Benedickt von Schirach (Berlín, 9 de mayo de 1907 – Kröv, 8 de agosto de 1974) fue un oficial nazi, líder de las Juventudes Hitlerianas (Hitlerjugend, HJ), Gauleiter y Reichsstatthalter (Gobernador del Reich) de Viena, uno de los criminales de guerra arrepentido en Núremberg, fue condenado a 20 años en la prisión de Spandau.

 

Biografía

 

Schirach era hijo de Karl von Schirach, teniente primero y jefe de escuadrón en el Regimiento de coraceros de la Guardia, más tarde capitán de caballería y chambelán del Ducado de Sajonia-Weimar-Eisenach, así como director artístico en el Teatro Nacional de Weimar, y de su esposa estadounidense Emma Lynah Bailey Middleton (1872-1944), por lo cual Schirach afirmaba ser descendiente de dos firmantes de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos.

 

Carrera política

 

Schirach se hizo miembro de un Wehrjugendgruppe (grupo de cadetes militares) a la edad de 10 años y en 1925 se afilió al NSDAP, el Partido nazi. Algunos historiadores sostienen la tesis de que Schirach era homosexual, mientras que otros defienden que siempre fue bisexual.

 

Pronto se ganó el respeto de Hitler y fue trasladado a Múnich, siendo nombrado en 1929 jefe de la Nationalsozialistischer Deutscher Studentenbund (NSDStB, Unión Estudiantil Nacionalsocialista). En 1931 fue nombrado Reichsjugendführer (líder de la juventud) en el NSDAP y en 1933 tomó el mando de las Juventudes Hitlerianas, recibiendo el rango de Gruppenführer en las SA. En estos primeros tiempos tuvo una intensa actividad como autor de numerosas publicaciones, así como un mecenas de las artes. Iniciada la Segunda Guerra Mundial, en 1940 Schirach se alistó en el ejército y sirvió durante un corto periodo en la Campaña de Francia antes de ser llamado de nuevo. Durante la contienda, el matrimonio Schirach tuvo serias discrepancias con Hitler y fueron expulsados de su círculo social íntimo. Debido a esto, perdió el mando de las Juventudes Hitlerianas en favor de Arthur Axmann, aunque más tarde Hitler le nombraría Gauleiter (o Reichsstatthalter) de Viena, cargo que desempeñaría hasta el final de la guerra. A pesar de que hacia 1943 había caído totalmente en desgracia, mantuvo sus puestos políticos hasta el final de la contienda.

 

Condena

 

Con el final de la contienda Schirach fue detenido en 1945 y juzgado junto a otros oficiales nazis en los Juicios de Núremberg. Schirach, de acuerdo a sus memorias (“Yo creí en Hitler”, Editorial Barcelona, 1968), sí tuvo conocimiento de la “Solución Final”, especialmente dirigida contra los judíos y llevada a cabo en los campos de exterminio. En palabras textuales, declaradas en el Tribunal, Schirach dijo:

 

Ha sido éste el mayor y más satánico genocidio de la historia del mundo… Quien ordenó las muertes fue Adolfo Hitler. Él y Himmler fueron conjuntamente los prácticos autores de este crimen que seguirá siendo para siempre una mancha vergonzosa sobre nuestra historia. Pero la juventud alemana es inocente de lo que Hitler hizo a los pueblos alemán y judío. Nada sabía del exterminio de los hebreos y no quiso semejante crimen. Es culpa mía, que asumo ante Dios y nuestra nación, haber educado a la juventud alemana en la fe en Hitler, el hombre que juzgué intachable y que resultó ser un asesino de millones de seres humanos. Yo creí en Hitler; eso es todo lo que puedo decir como exculpación. Yo soy el único culpable; la juventud alemana es inocente porque creció en un Estado antisemita en el que era ley la política racista. Pero el hecho de que fuera posible un Auschwitz hace obligado el final de la política racista y del antisemitismo. Quien tras Auschwitz pueda seguir manteniéndoles, se hace a si mismo culpable… Declaro que la política racista de Hitler fue un crimen que llevó a la destrucción de cinco millones de judíos y la vergüenza del pueblo alemán.

 

Schirach cuenta que, al tomar asiento tras la declaración, Fritz Sauckel (otro acusado) le estrechó la mano y Erich Raeder (también acusado) le confirmó: “¡Tiene usted toda la razón!” El 1 de octubre de 1946 fue declarado culpable de haber conspirado para cometer crímenes contra la paz y crímenes contra la humanidad, y estuvo confinado veinte años en la Prisión de Spandau. Schirach se había casado con Henriette Hoffman en 1932, y tuvieron tres hijos y una hija. Mientras estaba en prisión, el 20 de julio de 1949 su esposa se divorció de él, no volviendo a tener nunca más algún tipo de relación. Fue liberado el 30 de septiembre de 1966 y se retiró a vivir en el sur de Alemania, donde publicó sus memorias, Ich glaubte an Hitler (“Yo creí en Hitler”), en 1967.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s