Wilhelm Keitel

Wilhelm Bodewin Johann Gustav Keitel (Bad Gandersheim, Alemania; 22 de septiembre de 1882 – Núremberg, 16 de octubre de 1946) fue un Mariscal de Campo alemán y destacado líder nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

 

Inicios

 

Wilhelm Keitel nació en 1882 Helmscherode, un distrito de la ciudad de Bad Gandersheim, hijo del terrateniente Carl Keitel y de su esposa Apollonia Vissering. Tras estudiar en Gotinga, ingresó en el ejército con el grado de Fahnenjunker (‘oficial cadete’) en 1901 en el 6.º Regimiento de artillería de campaña de la Baja Sajonia. En 1909 contrajo matrimonio con Lisa Fontaine, hija de terratenientes. De su matrimonio nacerían cinco hijos.

 

Primera Guerra Mundial

 

Al estallar la guerra, Keitel ya era capitán. Sirvió en el frente occidental, en el 46º Regimiento de artillería. En septiembre de 1914 resultó gravemente herido por metralla en Flandes. Tras recuperarse pasó al Estado Mayor alemán a principios de 1915. Al finalizar la contienda, permaneció en el recién creado Reichswehr como oficial e instructor de la Escuela de Caballería de Hannover. También jugó un importante papel como organizador de unidades de los Freikorps encargadas de la vigilancia de la frontera con Polonia.

 

Periodo de entreguerras

 

En 1924 pasó al Ministerio de Defensa del Reich, sirviendo como oficial de la Oficina de Tropa (Truppenamt), el «Estado Mayor» posterior al Tratado de Versalles. Pronto ascendió a jefe del departamento de organización, puesto que mantuvo incluso después de la llegada de los nazis al poder. En 1935, y por recomendación de Werner von Fritsch, se convirtió en Jefe de Personal de la recién creada Oficina de las Fuerzas Armadas (Wehrmacht).

 

Segunda Guerra Mundial

 

Ascendió a General en 1937 y en 1938, tras el escándalo Blomberg-Fritsch y la sustitución del Reichswehrministerium por el Oberkommando der Wehrmacht (OKW o Alto Mando de las Fuerzas Armadas) fue nombrado Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, ascendiendo a Mariscal de Campo en 1940. Fue junto a Martin Bormann uno de los más cercanos a Hitler.

 

Durante la guerra fue considerado un consejero débil, totalmente servil ante Hitler, y que siempre buscaba excusas para convalidar todas las ideas bélicas del Führer, por absurdas que fueran en la práctica. Debido a este rasgo otros altos jefes militares le apodaron Lakeitel (palabra que siginifca «lacayo» en alemán, jugando con su apellido) Der general Jawohl («El general ¡Sí Señor!»).

 

Heinrich Himmler con la venia de Hitler utilizó a Keitel como testaferro para amparar numerosas órdenes moralmente dudosas o directamente ilegales según la convención de Ginebra (como la orden de los comandos, la Orden de los Comisarios o el decreto Barbarossa), e incuestionablemente dio carta blanca Himmler para sus controles raciales (Einsatzgruppen) en la URSS. También firmó la orden para que todos los pilotos franceses capturados que formaran parte del escuadrón de caza Normandie-Niemen fueran ejecutados en lugar de ser tratados como prisioneros de guerra.

 

Keitel estaba en pleno conocimiento de la Solución Final respecto a la cuestión judía, y tuvo en su momento que recibir las recriminaciones del furibundo Wilhelm Canaris, jefe de la Abwehr, cuando los Einsatzgruppen actuaron en conjunto con los comandos brandenburgueses en contra de la población judía de los territorios conquistados de Polonia.

 

Keitel tuvo muchas actuaciones, entre las que se destaca el ser el primero en declarar que Hitler estaba vivo después del atentado del 20 de julio de 1944 perpetrado por el coronel Claus von Stauffenberg, desestabilizando el plan de los conspiradores (Operación Valquiria) y enviando al cadalso al almirante Wilhelm Canaris e implicados, como el reverendo Dietrich Bonhoeffer, el general Hans Oster y el jurista Hans von Dohnanyi entre otros.

 

Fue Keitel quien firmó la rendición oficial de la Alemania nazi ante el Mariscal ruso Gueorgui Zhúkov del Ejército Rojo.

 

Juicio de Núremberg

 

Keitel firmó la capitulación de la Wehrmacht ante el Ejército Rojo el 9 de mayo de 1945, siendo detenido en Flensburg por el ejército británico el día 13. Heinz Guderian testificó que Keitel era un militar honesto y que se vio abrumadoramente subyugado por Hitler -porque él (Keitel) pensaba que el cumplimiento de las órdenes de su superior era su más supremo deber.

 

Pese a que alegó que sólo había cumplido órdenes, fue declarado culpable el 1 de octubre de 1946 y ejecutado en la horca el 16 de octubre de ese mismo año (se le denegó una última voluntad de ser fusilado).

 

Sus últimas palabras fueron: «Alles für Deutschland. Deutschland über alles» («Todo para Alemania. Alemania por encima de todo»). Su autobiografía, Al servicio del Reich, se publicó un año después de su muerte.

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