Independencia hispanoamericanas

Las guerras de independencia hispanoamericanas fueron una serie de conflictos armados que se desarrollaron en las posesiones españolas en América a principios del siglo XIX, en los cuales se enfrentaron grupos independentistas contra autoridades virreinales y los fieles a la Corona española. Dependiendo el punto de vista desde el cual se aborden, estos procesos emancipatorios pueden verse como guerras de independencia o guerras civiles, o bien, una combinación de diversas formas de guerras.

 

Los movimientos independentistas de América Hispánica adquirieron formas variadas de acuerdo con las condiciones que imperaban en cada región. Por ello «es esencial que, al principio, no reduzcamos movimientos diferentes a un denominador común. Grupos diferentes actuaron en etapas diferentes: la élite caraqueña tomó la iniciativa de separarse de la monarquía española en 1810 pero la élite de la capital novohispana se dividió en 1808 acerca de la cuestión de la autonomía dentro del imperio, se opuso a la revolución de Independencia en 1810 y no actuó como grupo homogéneo en 1821 cuando se integró en el movimiento de Iturbide».

 

La crisis política en España y la ocupación de su territorio por parte de Francia en 1808 constituyen dos hechos que incentivaron el independentismo en Hispanoamérica. Como respuesta a la entronización de José Bonaparte en España, entre 1808 y 1810 se instalaron juntas de gobierno que ejercieron la soberanía ante la ocupación francesa, tanto en la península como en las posesiones de ultramar. Las diferencias entre España y las colonias se fueron agudizando después de esa crisis, lo que finalmente desencadenó los movimientos armados independentistas hispanoamericanos. La lucha armada entre los americanos y los ejércitos coloniales inició alrededor del 1810 en la mayoría de los dominios españoles. La independencia de las nuevas naciones se consolida en la década de 1820. Después de perder El Callao en enero de 1826, los únicos territorios dominados por los españoles en América eran Cuba y Puerto Rico.

 

Después del asedio final en El Callao no hubo otra operación militar en suelo continental desde España sobre las antiguas colonias hasta 1829, cuando la expedición de Isidro Barradas llegó a Tampico y fue derrotada por el Ejército Mexicano. Sin embargo los gobiernos independientes enfrentaron las guerrillas realistas, por ejemplo en 1823-1827 en (Venezuela); entre 1827 y 1830 en Pasto (Colombia); en el sur de Chile, apoyados por mapuches y pehuenches, hasta 1832; y la guerrilla de Iquicha en Perú, hasta la década de 1830.

 

Estados Unidos, el Reino Unido y Francia establecieron relaciones comerciales con los nuevos gobiernos americanos y posteriormente reconocieron la soberanía de los nuevos estados a lo largo de la década de 1820. Sin embargo España sólo abandonó los planes de reconquista después de la muerte de Fernando VII, ocurrida en 1833. Las Cortes españolas renunciaron a los dominios americanos en 1836 y autorizaron al gobierno para que pueda realizar tratados de paz y reconocimiento con todos los nuevos estados de la América española.

 

Contexto

 

Al acabar el Siglo XVIII, gracias a las colonias hispanoamericanas, España figuraba aún entre las grandes potencias internacionales. El imperio no sólo aportaba prestigio y peso diplomático; también resultaba crucial para la economía española. En el último tercio del siglo el tráfico con las colonias representó cerca de la mitad del comercio exterior. Absorbía un 48% de las exportaciones, integradas por productos españoles, pero también por artículos europeos, pues España, en calidad de metrópoli, ejercía el monopolio comercial y todos los países que quisieran traficar con las Indias debían hacerlo a través de los puertos españoles. Las colonias americanas también ofrecían un suministro constante de metales preciosos: entre 1784 y 1796 las minas de plata de México y Bolivia aportaron una media anual de 355 millones de pesos.

 

Sin embargo, sostener el Imperio no resultaba fácil. Si preservar el monopolio comercial y eliminar el contrabando en tiempos de paz ya era de por sí complicado, más lo fue desde finales del Siglo XVIII, cuando la alianza de España con Francia obligó a mantener un estado prácticamente permanente de guerra con Gran Bretaña. Las contiendas hispano-británicas entorpecieron el comercio español con América, hasta el punto de interrumpirlo casi por completo: en 1801 el promedio anual de exportaciones a las Indias había descendido un 93%; las importaciones también cayeron radicalmente. Tras la destrucción de la flota española en la batalla de Trafalgar, en 1805, Gran Bretaña se aventuró, incluso, al ataque directo a las costas americanas. En 1806 la armada británica trató de ocupar el puerto de Buenos Aires y las autoridades porteñas rechazaron el ataque. Una acción que reveló la impotencia de España para defender sus colonias y demostró a los criollos (descendientes de españoles nacidos en América) su propia fuerza.

 

Antecedentes al proceso independentista

 

Muchos años antes del comienzo del conflicto en 1808 se reconocen antecedentes al proceso independentista, algunos se produjeron en las colonias hispanoamericanas, otras en la metrópoli española, y por último otros, internacionales, son de influencia mundial reconocida, como la revolución francesa o la independencia de los Estados Unidos de América.

 

En América

  • Desde décadas anteriores existieron revoluciones de las más diversas características y finalidades, pero que no forman parte del movimiento independentista hispanoamericano, entre las que se destacan la rebelión de Guillén de Lampart en México (1640-1643), Revoluciones de los Comuneros en Paraguay (1721-1735), la del canario Juan Francisco de León contra el monopolio de la Real Compañía Guipuzcoana en Venezuela (1748), el levantamiento maya liderado por Jacinto Canek en Yucatán (México) en 1761 y el levantamiento quechua-aymara liderado por José Gabriel Túpac Amaru en el Cuzco (Perú), entre los años (1780 y 1781). La Revolución de los comuneros en Socorro (actual Santander, Colombia), además de la guerra de Arauco en la que el pueblo mapuche había detenido el avance español por más de dos siglos.
  • Las ideas liberales difundidas en América y por todo el mundo gracias a la ilustración. Las enseñanzas impartidas por las universidades, las academias literarias y las sociedades económicas. Difundían los ideales liberales y revolucionarios (propios de la Ilustración) contrarios a la actuación de España en sus colonias y que tuvieron gran influencia en los líderes revolucionarios, tales como el principio de soberanía nacional, el contrato social de Rousseau y los derechos individuales.
  • Los encuentros de los máximos dirigentes hispanoamericanos de la revolución en el exterior y la participación de algunos de ellos en las revoluciones liberales europeas, así como sus contactos con los gobiernos exteriores.

 

En España

Por parte de la misma monarquía española se desarrollaron planes para dar una independencia total a los virreinatos americanos durante los años 1804 y 1806, pero que se vieron interrumpidos por sucesos dramáticos de la política europea española bajo el reinado de Carlos IV de España.

 

Internacionales

  • La llamada Guerra de la Independencia de los Estados Unidos apoyada por España y Francia, es otro antecedente geográficamente cercano. La revolución de los Estados Unidos que culminó con su independencia de Inglaterra; aunque excluía a los indígenas norteamericanos de la nacionalidad estadounidense.
  • La revolución francesa que proclamó la igualdad de todos los franceses y sus derechos fundamentales; aunque excluía a los esclavos de Haití, lo que derivó en la revolución haitiana. En América la Revolución francesa fue el ejemplo ideológico para la república de Haití, que generó una verdadera revolución social de los esclavos.
  • Los fallidos intentos del Imperio británico para ocupar directamente territorios continentales sudamericanos como el ataque británico sobre Cuba y Cartagena de Indias en la Guerra de la oreja de Jenkins (1741) o las Invasiones Inglesas en el Río de la Plata, en 1806 y 1807, que llevó a generar una conciencia hispanoamericana de las capacidades y poderes propios, y la creación de varios cuerpos militares locales, como el Regimiento de Patricios.

 

Fundamentos del proceso independentista

 

El proceso independentista estalla en 1808 con los movimientos juntistas americanos, y al ser un proceso tan largo, complejo y amplio, el proceso independizador está lleno de particularidades.

 

En América

  • El descontento de la población americana, en los criollos, que querían la independencia para cambiar un sistema colonial que consideraban injusto al estar excluidos de las máximas decisiones políticas y económicas, y en las castas, al tratarse de grupos explotados. Los criollos querían dirigir el poder político y desarrollar libremente sus actividades comerciales (libre mercado), que estaba frenada por el monopolio que se ejercía desde la metrópoli al comercio, gabelas y trabas. Insistían en tomar el control de los cabildos y la administración de las colonias.
  • La idea de que la Corona española era patrimonio de la Familia Real provocó que cuando Fernando VII, junto con su padre Carlos IV, fueron retenidos en Francia las provincias americanas no reconocieron a las cortes de Cádiz ni a la Junta Suprema Central, sino que formaron Juntas de Gobierno en cada país, cuyo objetivo fue primero gobernar y posteriormente sustituir al estado español.
  • Los criollos no estaban de acuerdo con algunos aspectos fundamentales de la constitución española de 1812, como el reparto de la tierra o la igualdad política entre ellos y los indígenas. Este motivo tuvo especial importancia en México. Así es que cuando la constitución española entró en vigor nuevamente en 1820, los criollos, liderados por Agustín de Iturbide cambiaron de bando, y pasaron de defender la unidad de la Monarquía Española a luchar por la independencia.

 

En España

  • La coyuntura del gobierno de España, inmerso en las guerras napoleónicas. Si bien en un principio fue aliada a Francia por el Tratado de San Ildefonso (1796), posteriormente se opuso a Napoleón, quien pretendió imponer un monarquía liberal afín. La caída del antiguo régimen español con las abdicaciones de Bayona implicaba que los reinos castellanos de Indias perderían su estatus especial de patrimonio de la Monarquía Española (aunque previamente, en 1768, los reinos americanos ya habían sido mermados a una condición colonial por las reformas borbónicas del Imperio Español). Ahora en el nuevo régimen de corte liberal, tanto en las disposiciones del estatuto de Bayona (1808)[2], como igualmente en la Constitución española (1812)[3], los europeos pretendían disminuir o desaparecer la representatividad o el número de representantes americanos del parlamento.
  • El vacío de gobierno en España, causado sucesivamente por la guerra con Napoleón y la revolución del constitucionalismo español, abrió la oportunidad para que la clase dominante hispanoamericana, formada por criollos europeos, dieran impulso, y sostuvieran el movimiento, y la guerra por la independencia como medio definitivo de conservar y mejorar su estatus, disminuido o en riesgo de perderse por el liberalismo. La independencia de la Patria fue el carácter esencial del movimiento, y que finalmente predominó en todos los lugares de América, por encima de otros movimientos independentistas, que como el fallido de Hidalgo en México, se pretendían acompañar también de una verdadera revolución social. Resultando en una continuidad de las prácticas de castas coloniales, donde esclavos, indígenas y criollos no ejercían los mismos derechos en los nuevos países independientes.

 

Internacional

  • La negativa de ningún apoyo de parte de Gran Bretaña y Francia a favor de Fernando VII de España para recuperar sus dominios americanos, declarada en el Memorandum Polignac, y la finalidad de dichos países de establecer un libre comercio con los países independientes americanos.
  • Inglaterra dio apoyo en su territorio a la formación de las logías que apoyarían la independencia de América y a sus líderes, que acabarón siendo los líderes de la independencia de América, como Simón Bolívar y José de San Martín.
  • Inglaterra apoyó la logística de las tropas independentistas, el movimiento naval de sus tropas, por ejemplo a Venezuela, de manera limitada durante las guerras Napoleónicas y más abiertamente después, o el traslado y armado de tropas pro independencia desde Europa e Inglaterra, como los más de 5000 fusileros polacos. Inglaterra aspiraba desde hacía siglos a ocupar la posición comercial española en América.

 

La formación de los estados americanos

 

Inicio: las juntas autónomas americanas

 

En Europa con la ocupación napoleónica de España y la captura de la familia real española, Napoleón impuso en 1808 las «abdicaciones de Bayona» por las que el monarca Fernando VII y su padre y predecesor Carlos IV renunciaban a sus derechos a la corona de España (que incluía a los territorios americanos), en favor del emperador Napoleón, quien finalmente los otorgó a José Bonaparte, luego de lo cual Fernando VII quedó cautivo. Todo ello desencadenó el levantamiento de los pueblos de España conocido como Guerra de la Independencia Española (1808-1814) contra la ocupación Napoleónica, y de la creación de Juntas de autogobierno en la península.

 

En los años siguientes se sucedieron pronunciamientos en cada lugar del continente americano para formar juntas de gobierno americanas para conservar los derechos de la persona del rey Fernando VII, pero sin embargo autónomas de cualquier gobierno de España, sea o no derivado de la ocupación de Napoleón. De esta forma en América comenzaron una serie de movimientos locales que desconocían los nombramientos americanos provenientes de España para el gobierno colonial, y que se justificaban por la abdicación forzada de los herederos legítimos de la monarquía española y la usurpación del trono español por José Bonaparte. En el año 1808, el Ayuntamiento de México se erigió en la primera Junta autónoma americana, con el apoyo inclusive del virrey de Nueva España José de Iturrigaray, sin embargo el movimiento fue disuelto y concluyó con el encarcelamiento de los miembros del ayuntamiento y la destitución de Iturrigaray.

 

Juntas de gobierno autónomas americanas

Año Día Nombre Ubicación País actual Líderes
1808 5 de agosto Junta de México Virreinato de Nueva España México Francisco Primo de Verdad
Melchor de Talamantes
José de Iturrigaray
1808 21 de septiembre Junta de Montevideo Virreinato del Río de la Plata Uruguay Francisco Javier de Elío
1809 25 de mayo Revolución de Chuquisaca Virreinato del Río de la Plata Bolivia Bernardo de Monteagudo
Jaime de Zudáñez
1809 16 de julio Junta Tuitiva en La Paz Virreinato del Río de la Plata Bolivia Pedro Murillo
1809 10 de agosto Primera Junta de Quito Virreinato de Nueva Granada Ecuador Juan Pío Montúfar
1810 19 de abril Junta Suprema de Caracas Capitanía General de Venezuela Venezuela Francisco de Miranda
Martín Tovar Ponte
José de las Llamozas
Juan Germán Roscio
1810 22 de mayo Junta de Cartagena13 Nuevo Reino de Granada Colombia José María García de Toledo
1810 25 de mayo Primera Junta de Buenos Aires Virreinato del Río de la Plata Argentina Cornelio Saavedra
Mariano Moreno
Manuel Belgrano
1810 3 de julio Junta extraordinaria de Santiago de Cali14 Nuevo Reino de Granada Colombia Joaquín de Caycedo y Cuero
1810 20 de julio Junta de Santa Fe Nuevo Reino de Granada Colombia Francisco José de Caldas
Camilo Torres
1810 16 de septiembre Grito de Dolores Virreinato de Nueva España México Miguel Hidalgo y Costilla
1810 18 de septiembre Primera Junta Nacional de Gobierno de Chile Reino de Chile (Capitanía General de Chile) Chile Mateo de Toro y Zambrano
Juan Martínez de Rozas
1810 22 de septiembre Segunda Junta de Quito Virreinato de Nueva Granada Ecuador Carlos de Montúfar
José de Cuero y Caicedo
1811 27 de febrero Grito de Asencio Virreinato del Río de la Plata Uruguay Pedro José Viera
Venancio Benavides
1811 15 de mayo Junta del Paraguay Virreinato del Río de la Plata Paraguay Pedro Juan Caballero
Fulgencio Yegros
Gaspar Rodríguez de Francia
1811 20 de junio Bando al pueblo de Tacna Virreinato del Perú Perú Francisco Antonio de Zela
1811 5 de noviembre Primera Junta de San Salvador Capitanía General de Guatemala, Virreinato de Nueva España El Salvador Manuel José Arce
Leandro Fagoaga
José Matías Delgado
1814 3 de agosto Rebelión del Cuzco virreinato del Perú Perú José Angulo
Mateo Pumacahua

 

La Guerra de la Independencia Española fue el detonante de la independencia americana y dio lugar en España a un largo período de inestabilidad en la monarquía durante reinado de Fernando VII. La eliminación de la dinastía de los Borbones del trono español por parte de Napoleón desató una crisis política en todo el imperio. Aunque el mundo hispano de manera casi uniforme rechazó el plan de Napoleón para dar la corona a su hermano, José, no concebía una solución clara a la ausencia de un rey legítimo. A raíz de las teorías tradicionales de política española en la naturaleza contractual de la monarquía (ver Filosofía del Derecho de Francisco Suárez), las provincias peninsulares respondieron a la crisis mediante el establecimiento de juntas autónomas. La medida, sin embargo, condujo a una mayor confusión, ya que no había una autoridad central y la mayoría de las juntas no reconocieron la pretensión de unas pocas juntas en la península de ser la representación de toda la monarquía en su conjunto. La Junta de Sevilla, en particular, pretendía extender su autoridad sobre el imperio de ultramar, debido al papel histórico de la provincia en el monopolio del comercio exclusivo con América.

 

Estas pretensiones fueron resueltas a través de negociaciones entre las juntas y el Consejo de Castilla, lo que condujo a la creación de una Junta Suprema y Central de Gobierno de España y de Indias, el 25 de septiembre de 1808. Se convino en que los reinos tradicionales de la península enviarían dos representantes a esta Junta Central, y que los reinos de ultramar podrían enviar un representante cada uno. Estos “reinos” se definen como los virreinatos de: Nueva España, Perú, Nueva Granada y Buenos Aires, y las capitanías generales independientes de: la isla de Cuba, Puerto Rico, Guatemala, Chile, Venezuela, y las Filipinas.

 

Este plan fue criticado por ofrecer una representación desigual y escasa de los territorios de ultramar, sin embargo, a fines de 1808 y comienzos de 1809, las capitales provinciales eligieron los candidatos, cuyos nombres fueron enviados a las capitales de los virreinatos o capitanías generales. Varias grandes ciudades importantes se quedaron sin ninguna representación directa en la Junta Suprema. En particular Quito y Chuquisaca (La Plata o Sucre), que se veían a si mismas como capitales de sus provincias, se resintieron de ser subsumidas dentro de los más grandes “Vice-reinos”. Esta inquietud llevó a la creación de juntas en estas ciudades en 1809, que finalmente fueron reprimidas con violencia por las autoridades durante el curso del año. Un intento fallido de establecer una junta en la Nueva España fue detenido también. Con el fin de establecer un gobierno con mayor legitimidad, la Junta Suprema pidió la celebración de un “Cortes extraordinarias y generales de la nación española”. El esquema de las elecciones para las Cortes, ahora sobre la base de provincias (diputaciones provinciales) y no de los reinos, era más equitativo y proporcionado, pero no colmaba las expectativas americanas, a la espera de re-definir lo que se consideran las Provincias españolas de América basadas en las antiguas intendencias de ultramar.

 

La disolución de la Junta Suprema el 29 de enero de 1810, debido a los reveses sufridos por las fuerzas españolas frente a Napoleón, desencadenó una nueva ola de juntas en América. La ocupación francesa en el sur de España obligó a la Junta Suprema a buscar refugio en la isla-ciudad de Cádiz. La Junta, desacreditada, se sustituye por una más pequeña, de cinco personas del consejo, llamado Consejo de Regencia de España e Indias. La mayoría de los americanos no veía razón para reconocer un gobierno provisional que estaba bajo la amenaza de ser capturado por los franceses en cualquier momento, y comenzó a trabajar para la creación de juntas locales americanas para preservar la independencia de la región de los franceses. Los movimientos junteros tuvieron éxito en la Nueva Granada (Colombia), Venezuela, Chile y Río de la Plata (Argentina). Sin éxito en América Central. En última instancia, América Central, junto con la mayoría de la Nueva España, Quito (Ecuador), Perú, Charcas (Bolivia), el Caribe y las Islas Filipinas se mantuvieron bajo control de los realistas durante la siguiente década y participaron en el esfuerzo español para establecer un gobierno liberal representado por las Cortes de la monarquía española.

 

Radicalización: congresos constituyentes y declaraciones de independencia

 

En el año 1810 se da la clausura de la Junta Central sevillana que, tras las victorias napoleónicas y la pérdida casi completa del territorio peninsular, es sucedida por la Regencia de Cádiz, la que a su vez sirvió de preámbulo para la instauración de la Constitución española de 1812, y como resultado desde Cádiz (último reducto español independiente), se pretende dar fin al estado absolutista de toda la monarquía, y en consecuencia a la instauración en Europa y América de un régimen liberal, pero que en definitiva pretendía someter a Fernando VII y los dominios americanos, a los que se otorgó una representación minoritaria, al dictado europeo de las leyes nacionales de la Península Ibérica.

 

En América se produce la radicalización del conflicto y la transformacion de las juntas de autogobierno americanas, que reconocían previamente a la persona del monarca español, en los respectivos congresos nacionales de cada estado naciente que realizan seguidamente sus declaraciones de independencia. Estos hechos suceden en un ambiente de violencia creciente y de conflictos militares que se extienden a nivel continental. Las declaraciones de independencia de los nuevos países americanos son:

 

Congresos Constituyentes Nacionales y Declaraciones de Independencia de cada estado.

Virreinato o territorio emancipado Año Fecha Declaración Nombre País actual
Capitanía General de Venezuela 1811 5 de julio Acta de la Declaración de Independencia de Venezuela Confederación Americana de Venezuela Venezuela
Virreinato de Nueva Granada 1811 15 de julio Constitución de Cundinamarca Provincias Unidas de la Nueva Granada Colombia
Virreinato de Nueva Granada 1811 11 de septiembre Independencia de Cartagena Estado Libre de Cartagena Colombia
Real Audiencia de Quito
del Virreinato de Nueva Granada
1811 11 de octubre Constitución de Quito Estado de Quito Ecuador
Virreinato del Río de la Plata 1813 31 de enero Asamblea General Constituyente del Año 1813 Provincias Unidas del Río de la Plata Argentina y Bolivia (Uruguay no fue admitida y Paraguay no participó)
Gobierno de las Misiones Guaraníes
del Virreinato del Río de la Plata
1813 12 de octubre Primera constitución paraguaya Independencia paraguaya Paraguay
Virreinato de Nueva España 1813 13 de septiembre Independencia de la América Septentrional Congreso de Chilpancingo México
Gobernación de Montevideo
del Virreinato del Río de la Plata
1815 29 de junio Congreso de Oriente Liga Federal Uruguay
Virreinato del Río de la Plata 1816 09 de julio Declaración de independencia de la Argentina Congreso de Tucumán Argentina
Capitanía General de Chile 1818 12 de febrero Acta de Independencia de Chile Historia del constitucionalismo chileno Chile
Virreinato de Nueva Granada
y Capitanía General de Venezuela
1819 17 de diciembre Congreso de Cúcuta Gran Colombia Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá
Gobierno de Guayaquil
del Virreinato del Perú
1820 8 de noviembre Independencia de Guayaquil Provincia Libre de Guayaquil Ecuador
Virreinato del Perú 1821 28 de julio Declaración de Independencia Congreso Constituyente del Perú (1822) Perú
Capitanía General de Guatemala 1821 15 de septiembre Independencia de Centroamérica Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica
Provincia de Nueva España 1821 28 de septiembre Acta de Independencia del Imperio Mexicano Junta Provisional Gubernativa México
Provincia de Panamá y Provincia de Veraguas
del virreinato de Nueva Granada
1821 28 de noviembre Acta de Independencia de Panamá Independencia de Panamá Panamá
Provincia de Charcas
del Virreinato del Río de la Plata
1825 6 de agosto Declaración de Independencia de Bolivia Asamblea General de Diputados de las Provincias del Alto Perú Bolivia

 

Desarrollo del conflicto

 

Suceden situaciones de violencia mutua. Los revolucionarios desconocen las autoridades monárquicas en América, se constituyen en repúblicas americanas y se organizan militarmente. El gobierno español y Fernando VII reaccionan negando legitimidad a las juntas de gobierno americanas, y bajo la dirección española, se forman en América los llamados ejércitos realistas con un auxilio de expedicionarios españoles, pero principalmente por una mayoría de tropa y oficialidad de origen americano, lo que para unos autores le da el carácter de guerra civil.

 

La independencia del Primer Imperio Mexicano será encabezada por Agustín de Iturbide. En Sudamérica, y hasta el final de las grandes campañas militares con la batalla de Ayacucho en 1824, Simón Bolívar y José de San Martín los llamados Libertadores, serán los más destacados líderes militares independentistas. Por parte de los llamados Realistas, el pacificador Pablo Morillo y el virrey Fernando de Abascal fueron destacados organizadores de la defensa de la monarquía española en América.

 

En el Caribe, las islas de Cuba y Puerto Rico no serán asoladas por la guerra y seguirán formando parte integrante del Reino de España hasta el año 1898.

 

Realistas

 

Es el bando caracterizado por la defensa de la unidad de la monarquía española.

 

Patriotas

 

Patria y Patriotas es la forma común como se llamaron a si mismos los combatientes a favor de la independencia hispanoamericana.

 

Libertadores y otros líderes independentistas

México y Guatemala Nueva Granada,Venezuela y Quito Río de la Plata, Uruguay y Paraguay Chile, Perú y Bolivia
  • Miguel Hidalgo y Costilla
  • Ignacio Allende
  • Juan Aldama
  • José Mariano Jiménez
  • Hermenegildo Galeana
  • Mariano Abasolo
  • José María Morelos
  • Ignacio López Rayón
  • Mariano Matamoros
  • Guadalupe Victoria
  • Xavier Mina
  • Vicente Guerrero
  • Agustín de Iturbide
  • Pedro Molina Mazariegos
  • José Francisco Barrundia
  • Manuel José Arce
  • José Cecilio del Valle
  • Dionisio Herrera
  • José Matías Delgado
  • Francisco de Miranda
  • Simón Bolívar
  • Santiago Mariño
  • Rafael Urdaneta
  • José Félix Ribas
  • José de Fábrega
  • José Antonio Páez
  • Carlos Soublette
  • Manuel Piar
  • Luis Brión
  • Antonio José de Sucre
  • José Tadeo Monagas
  • Juan José Flores
  • Camilo Torres
  • Antonio Nariño
  • Joaquín Olmedo
  • Francisco de Paula Santander
  • José Prudencio Padilla
  • Eugenio Espejo
  • Policarpa Salavarrieta
  • José Antonio Galán
  • Francisco José de Caldas
  • Bartolome Salom
  • José Francisco Bermúdez
  • Jorge Tadeo Lozano
  • José Maria Córdoba
  • Antonio Ricaurte
  • Antonia Santos
  • José de San Martín
  • Juan José Castelli
  • Manuel Belgrano
  • Martín Guemes
  • Antonio González Balcarce
  • José Rondeau
  • Mariano Moreno
  • José Gervasio Artigas
  • Gregorio Aráoz de La Madrid
  • Gaspar Rodríguez de Francia
  • Fulgencio Yegros
  • Juana Azurduy
  • Guillermo Brown
  • Bernardo O’Higgins
  • José de San Martín
  • Simón Bolívar
  • Antonio José de Sucre
  • Juan José Flores
  • Andrés Santa Cruz
  • José Miguel Carrera
  • Manuel Rodríguez Erdoíza
  • Juan Gregorio de Las Heras
  • Ramón Freire
  • Pedro Agustín Elizondo
  • Pedro Andrés Alcazar
  • José de la Riva Agüero
  • José Bernardo de Tagle
  • Ramón Castilla
  • Bartolomé Salom
  • José Trinidad Morán
  • José de La Mar
  • José Joaquín Prieto

 

Consecuencias

 

Mortalidad

 

Comparativamente con la guerra de independencia estadounidense, donde no se vivió nada parecido, la pérdida de vidas y la destrucción material del conflicto hispanoamericano fue extremadamente mayor. A este hecho contribuyeron que no sólo se trata de un conflicto por la independencia (como el caso norteamerciano) sino que además hay componentes añadidos de mayor encarnizamiento por la guerra civil, guerra de razas, El Terror practicado por ambos bandos, alternancia de la victorias de uno y otro bando, el exilio y desplazamiento de poblaciones, la enorme prolongación en el tiempo que produjo una completa ruina de las ciudades hispanoamericanas por la pérdida de capitales y bienes de todo tipo y la casi completa parálisis del comercio y actividades productivas, dedicando todos los recursos materiales y humanos al esfuerzo para una guerra de independencia que cuatriplica la duración de seis años de la guerra estadounidense, cuyo último episodio bélico fue la Batalla de Yorktown (1781), y que no es comparable a la devastación ocurrida por la guerra en Hispanoamérica.

 

Cuadro de mortalidad general en la revolución hispanoamericana según diversos autores

Nueva España Nueva Granada,Venezuela y Quito Río de la Plata, Uruguay y Paraguay Chile y Perú

años 1810-1821:

  • Scheina: 250.000 – 500.000
  • Clodfelter: 400.000 – 500.000 (mexicanos y españoles)
  • Scheina:Venezuela pierde 250.000 de una población de un millón.
  • Clodfelter: la población de Venezuela cae a 100.000 desde 300.000 en 15 años desde 1810.
  • Eckhardt: 37,000 en total
  • sin datos de momento
  • sin datos de momento

 

Consecuencias para Hispanoamérica

 

Desapareció el monopolio comercial, y por tanto el proteccionismo, con el consiguiente empobrecimiento de muchas regiones latinoamericanas que no podían competir con las industrias de Europa y que, para América, el sueño de Bolívar de crear unos Estados Unidos de América del Sur fracasó en el Congreso de Panamá (1826). Sin embargo, la opinión de algunos latinoamericanos es muy diferente, ya que afirman que la independencia permitió a sus países la oportunidad de desarrollarse en función a unas necesidades propias y que otorgó una justicia más equitativa entre sus componentes étnicos.

 

Tampoco se pretendieron cambios en la estructura administrativa (Uti possidetis), aunque el movimiento independentista debido a su natural efecto disgregador fue la causa de la fragmentación de los países nacientes, de manera que el independentismo continuaría su proceso político más allá de la emancipación. Los 6 países independientes que se crearon a la conclusión guerras de independencia hispanoamericana como resultado fueron:

  • Primer Imperio Mexicano
  • Gran Colombia
  • Provincias Unidas del Río de la Plata
  • Chile
  • Perú
  • Bolivia

 

Adicionalmente, en el Río de la Plata hubo un movimiento autonomista que mantuvo su autogobierno con éxito y que resultó en la constitución de otro país:

  • Paraguay

 

Países desaparecidos proclamados autónomos o declarados independientes en las guerras de emancipación

 

Tras las Abdicaciones de Bayona de 1808 y la instauración del congreso constituyente español de 1812, en los dominios coloniales españoles que proclamaron juntas autónomas, algunos de ellos luego se agruparon formando parte de estados más extensos y así declararon su independencia, del que más tarde se separaron, o lo hicieron formaron parte de otro país.

 

  • El Imperio Mexicano, que abarcó momentáneamente al Reino de Guatemala, es abolido en 1823 y da origen a los Estados Unidos Mexicanos. Las Provincias Centroamericanas continuaron su proceso de independencia, declarado el 15 de septiembre de 1821, con la formación de las Provincias Unidas de Centroamérica.
  • Gran Colombia
    • Venezuela – véase Independencia de Venezuela – se produce la Revolución del 19 de abril de 1810 y al año siguiente, el 5 de julio de 1811, se realiza la Firma del Acta de la Declaración de Independencia de Venezuela.
    • véase Gritos independentistas (Colombia) (sublevaciones de Santa Fe de Bogotá el 20 de julio de 1810 y de Cartagena de Indias el 22 de mayo, véase Patria Boba).
    • Panamá – se proclama la Independencia de Panamá el 28 de noviembre de 1821 y posteriormente se une de manera voluntaria a la Gran Colombia.
    • Estado de Quito proclamada su autonomía el 10 de agosto de 1809 y sofocada prontamente, nuevamente proclamada el 2 de agosto de 1810, y es incorporado a la Gran Colombia tras la batalla de Pichincha 24 de mayo de 1822) véase Independencia de Ecuador . Guayaquil proclamó su independencia el 9 de octubre de 1820 como Provincia Libre de Guayaquil.
  • Provincias Unidas del Río de la Plata
    • En 1814 se crea la Provincia Oriental formando parte de las Provincias del Río de la Plata
    • véase especialmente Primera Junta designada el 25 de mayo de 1810, Independencia de Argentina (proclamada el 9 de julio de 1816, previamente la Liga Federal proclamó su independencia el 29 de junio de 1815 en el Congreso de Oriente).

 

Países independientes fuera de las guerras de emancipación

 

El Uruguay forma parte del Río de la Plata, del que se separa, y es incorporado al Brasil, hasta su independencia en 1828. Además, luego de complejos procesos que se sucedieron en años posteriores, se dieron origen a los 16 estados hispanoamericanos: Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. En el Caribe, la República Dominicana seguirá formando parte de España hasta finales del año 1821, mientras que Cuba y Puerto Rico lo seguirán haciendo hasta su separación como resultado de la Guerra Hispano-Estadounidense en el año 1898.

 

  • 1828 – Uruguay se independiza de Brasil.
  • Las Provincias Unidas del Centro de América, compuesta por las provincias del Reino de Guatemala que habían declarado su independencia de España en 1821, se forma al separarse del Imperio mexicano y desde el año 1824 se llama República Federal de Centroamérica, y se desintegra finalmente en los siguientes estados:
    • Costa Rica, primero entre 1829 y 1831 y definitivamente en 1838.
    • Nicaragua en abril de 1838.
    • Guatemala en abril de 1839.
    • Honduras en 1839.
    • El Salvador en 1839 y formalmente el 31 de enero de 1841.
  • La República Dominicana se independiza de España como Estado Independiente del Haití Español en diciembre de 1821 y es anexada por Haití en febrero de 1822. Subsecuentemente declara su independencia de Haití el 27 de febrero de 1844, anexándose a España el 16 de agosto de 1861. Se independiza nuevamente de España luego de la Guerra de la Restauración (República Dominicana) finalizada en 1865, proclamada con el grito de Capotillo, el 16 de agosto de 1863.

Luego de concluir la Guerra Hispano-Estadounidense y tras la firma del Tratado de París (1898), Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam quedaron bajo control de los Estados Unidos.

  • Cuba logró su independencia el 20 de mayo de 1902, pero se mantuvo bajo control estadounidense bajo la Enmienda Platt hasta 1934. Puerto Rico continúa siendo un Estado Libre Asociado a los Estados Unidos hasta hoy, por lo que no es un estado independiente.
  • Panamá se independiza de España el 28 de noviembre de 1821, pero fue hasta el 3 de noviembre de 1903 que nace como estado independiente al separarse de Colombia.

Declaraciones de independencia fuera de la Emancipación.

 

País desaparecido Año Fecha Declaración Nombre País actual
República Federal de Centro América 1838 – 1839 – 1841 Separación Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica
Gran Colombia 1903 3 de noviembre Separación de Panamá de Colombia Junta Provisional de Gobierno Panamá
Gran Colombia 1830 13 de mayo Primera Carta Magna del Ecuador Asamblea Constituyente de Riobamba Ecuador
Provincia Cisplatina 1830 28 de junio Convención Preliminar de Paz (1828) Estado Oriental del Uruguay Uruguay

 

Consecuencias para España

 

En la península ibérica el sector más humilde de la nación española (que estaba formada por los sectores de menores recursos del pueblo español) se mostró un tanto indiferente a la independencia americana y en todo momento lo consideró un problema en cierto modo ajeno a ella, porque América estaba desligada para la inmensa mayoría de los sectores desfavorecidos entre los españoles peninsulares, campesinos, trabajadores o comerciantes de clases medias o altas, no existía relación alguna con sus vidas, y no les reportaba ningún beneficio. Sin embargo para los comerciantes de Cádiz, la administración gubernamental española, los nobles y naturalmente, para la familia real (que era poseedora directa de las colonias) desapareció una fuente esencial de ingresos – los caudales de Indias-, fundamentales para la Real Hacienda y el monopolio gaditano.

 

La expedición de Barradas en 1829 será último esfuerzo militar de España en suelo continental contra la independencia hispanoamericana. Con la Revolución de 1830 cae definitivamente el absolutismo en Francia y el principal apoyo de Fernando VII en la Santa Alianza, pero todos los proyectos militares del gobierno español para la reconquista de hispanoamérica tuvieron su final en el año 1833, con el fallecimiento del monarca Fernando VII, cumpliéndose la respuesta negativa que dio el ministro español Francisco Zea Bermudez, frente al anuncio del gobierno británico hecho en 1825 por George Canning de reconocimiento de los nuevos países, cuando afirmó que “El Rey no consentirá jamás en reconocer los nuevos estados de la América española y no dejará de emplear la fuerza de las armas contra sus súbditos rebeldes de aquella parte del Mundo“.

 

Al morir Fernando VII el Reino de España continuó su propio proceso político inmerso de guerras civiles (Primera Guerra Carlista), quedando como una potencia de segundo orden entre los estados europeos.

 

Expulsión de los españoles

 

La expulsión de los españoles de América es la tragedia humana resultado de toda una serie de medidas tomadas contra ellos por parte de los gobiernos independientes durante el proceso de las guerras de independencia hispanoamericana. Estuvo dirigida en principio contra los encargados de la administración española para extenderse seguidamente contra la población española en general, bajo acusaciones diversas.

 

Hay dos formas predominantes del exilio, la primera fue el exilio producto de las circunstancias de la guerra, y la segunda el exilio obligado por leyes de expulsión en contra de los españoles por parte de los gobiernos hispanoamericanos inmersos en la guerra, y que se extendió más allá de la conclusión del conflicto.

 

Negociaciones de paz y reconciliación

 

Tras el fallecimiento del monarca Fernando VII de España, y con el nuevo reinado de su hija, Isabel II de España, se da inicio a una nueva etapa de relación internacional. Las cortes generales del reino autorizan en fecha 4 de diciembre de 1836 la renuncia de la corona española a cualquier derecho territorial y de soberanía, y que, no obstante los territorios de la constitución de Cádiz de 1812, se haga el reconocimiento de la independencia de todos los nuevos países americanos mediante la conclusión de tratados de Paz y Amistad sobre la base de que “no se comprometen ni el honor ni los intereses nacionales” , lo que se promulga el 16 de diciembre de 1836.

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