Masacre de las Foibe

Las foibe son simas (dolinas, en terminología geológica) del Carso —en torno a la ciudad norteña de Trieste y en la frontera nordeste con la antigua Yugoslavia—, en las que fueron enterrados los cuerpos de millares de italianos asesinados por los partisanos del Partido Comunista de Yugoslavia. El número de personas enterradas varía entre los varios miles según las fuentes. Los italianos consideran esta masacre y consecuente éxodo istriano-dálmato como un genocidio y limpieza étnica.

 

Historia

 

Antiguamente era costumbre eslovena arrojar a los criminales en las Foibe (simas carsticas de la zona) del Carso cerca de Trieste, y seguidamente sacrificar un perro negro lanzándolo en la fosa para despreciar (en el otro mundo) las almas de esos criminales. Esta práctica fue reutilizada en escala enorme por los guerrilleros de Tito después de septiembre de 1943 en el Carso y en Istria.

 

Algunos historiadores yugoeslavos afirmaron que el uso de las Foibe nació en la Segunda Guerra Mundial, durante la ocupación de Yugoslavia por parte del Eje, cuando se produjeron acciones contra la población, que cobró alrededor de 70 víctimas y que fueron seguidos de enterramientos en lugares con estas características.

 

Tras la derrota italiana, estas acciones se generalizaron, ahora dirigidas exclusivamente hacia la población italiana y en un mayor número —desde varios cientos a muchos millares de personas, según las fuentes eslavas o italianas.

 

Decenas de miles de italianos fascistas y también antifascistas fueron arrojados a las foibe. Unos eran primero fusilados; otras veces los arrojaban vivos; o eran atados de dos en dos, sólo uno recibía el tiro y eran lanzados juntos a la muerte en la fosa. Muchos de esos cadáveres siguen allí, sin localizar, pues sólo en la zona de Istria están catalogadas más de 1.700 angostas dolinas de hasta 200 metros de profundidad. 570 cuerpos han sido ya extraídos de estas fosas. Algunos de los nombres asociados a esta masacre serían los de Norma Cossetto o Francesco Bonifacio.

 

En 1947 con el tratado de París Istria, Fiume y Dalmacia pasaron a estar bajo control yugoslavo. Los italianos étnicos que huyeron a Italia no siempre fueron bien recibidos, ya que se les percibía como fascistas. La tragedia de las foibe fue relegada: a los aliados no les interesaba demonizar a Tito, que se había mantenido al margen del Pacto de Varsovia. Otras fuentes hablan de un acuerdo tácito entre los gobiernos yugoslavo e italiano después de la guerra, por el que Italia desistía de investigar los asesinatos a cambio de que Yugoslavia hiciese lo mismo con los crímenes de militares italianos en su territorio.

 

En 2004 el gobierno italiano declaró el 10 de febrero como el Día del Recuerdo para recordar estos hechos. En 2006, el municipio fronterizo esloveno de Nova Gorica publicó una lista con 1.048 nombres de ciudadanos de Gorizia (ciudad italiana situada al otro lado de la frontera) desaparecidos tras ser detenidos por el IX cuerpo de partisanos, si bien, no se conoce con precisión el destino de dichas personas. Ese mismo año, salió a la luz en Italia un estudio titulado Vittime di nazionalità italiana a Fiume e dintorni (1943-1947) que daba una lista de 647 personas, detallando nombres, edades y causa y fecha de la muerte.