Ofensiva de Yelnia

La Ofensiva de Yelnia fue lanzada por el Ejército Rojo el 30 de agosto de 1941 al intentar acabar con el saliente alemán alrededor de Yelnia o Ielnia creado al tomar Smolensk poco antes durante la Segunda Guerra Mundial. La ofensiva finalizó el 8 de septiembre de ese mismo año, y aunque no se logró liberar Smolensk, se eliminó el saliente en Yelnia.

 

Después de haber tomado Smolensk, los ejércitos alemanes se colocaron en el saliente de Yelnia, a unos 50 km de Smolensk, preparándose para lanzar su asalto contra Moscú.

 

El 26 de agosto, la Stavka ordenó al XXII Ejército Soviético, comandado por el Mayor General Konstantin Rakutin, que iniciara una ofensiva el 30 contra ese saliente. El 3 de septiembre, los alemanes se dieron cuenta de su precaria situación e iniciaron una retirada ordenada. Para el 6 de septiembre Yelnia había sido recuperada. La ofensiva soviética quiso seguir explotando su victoria, pero el 8 de septiembre chocó con una línea defensiva alemana que detuvo su avance en seco.

 

Hasta esa fecha, aquella había sido la primera derrota de la Wehrmacht, así como la primera victoria de la URSS. Entre prisioneros de guerra, muertos, heridos y desaparecidos, los alemanes perdieron 45 mil hombres. Aunque se desconocen las cifras exactas, se estima que las pérdidas soviéticas también fueron altas, de hecho, el Mayor General Rakutin también murió en la batalla.

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