José Antonio Páez

José Antonio Páez Herrera de Mendoza Xaimes de Aguero (Curpa, Provincia de Barinas, (Hoy Estado Portuguesa), 13 de junio de 1790 – Nueva York, Estados Unidos, 6 de mayo de 1873) fue un militar y político venezolano de ascendencia española -canaria-, presidente de la República de Venezuela en tres ocasiones (1830-1835; 1838-1843; 1861-1863).

 

Fue uno de los más destacados próceres de la emancipación de Venezuela y se le considera entre los principales representantes del caudillismo americano. Fue protagonista del nacimiento de la república y colaboró en la creación de los símbolos patrios, de la iconografía procera y territorial de Venezuela y de Colombia. Fue uno de los ideólogos de la consolidación del Estado de Venezuela. Fue tío del pintor venezolano Carmelo Fernández. Recibió el apodo de “Centauro de los llanos” por su numerosas victorias entre las que destaca la Batalla de Las Queseras del Medio.

 

Primeros años

 

Páez nació de una familia muy humilde y numerosa de origen español, de las Islas Canarias, en una casa muy modesta al costado del Río Curpa de, actual Parroquia de Payara en Acarigua, hoy estado Portuguesa, que para entonces era parte de la Provincia de Caracas. Se le impuso el bautismo en la iglesia de Nuestra Señora del Pilar, de la población de Araure. Fue el penúltimo de ocho hermanos nacidos y sobreviviente, junto a su hermana María Luisa Páez Herrera, de la pareja formada por Juan Victorio Páez de Mendoza y María Violante Herrera Xaimes de Aguero. Su padre era un empleado del gobierno colonial en el ramo del Estanco del Tabaco, quien compartía poco tiempo con la familia, pues su labor lo mantenía ocupado casi siempre en la Ciudad de Guanare. José Antonio cursó sus estudios primarios en la pequeña escuela privada de Gregoria Díaz, en el pueblo de Guama.

 

En 1807 cuando regresaba de un viaje de negocios desde Cabudare (actual estado Lara), fue asaltado por cuatro bandoleros en el Sitio de Mayurupí, actualmente Sabana de Parra, Estado Yaracuy. Armado con unas viejas pistolas y su sable, dio muerte a uno de ellos y puso en fuga a los demás. Ante el peligro de una posible venganza por parte de los asaltantes y la amenaza de la justicia, Páez huyó hacia los llanos de Apure donde consiguió empleo como peón en el hato La Calzada, propiedad de Manuel Antonio Pulido, que abarcaba la jurisdicción de tres distritos: Pedraza, Barinas y Obispos del Estado Zamora ocupando unas 99.000 Has.

 

Su padre falleció cuando José Antonio tenía 20 años pero ya en ese entonces estaba casado con Dominga Ortiz Orzúa, hija de Francisco de Paula Ortiz y de Micaela Orsúa. El matrimonio fue consagrado por el cura Pedro José Leal encargado de la jurisdicción el 1 de julio de 1809.

 

Páez se dedicó al comercio de ganado, como propietario de un hato en Canaguá, donde trabajaba junto a su cuñado Bernardo Fernández. En el hato aprendió las faenas de un llanero y se convirtió en un experto jinete, diestro con el lazo y la lanza, y desarrolló por ello, buena condición física. A finales de 1810 se unió como soldado a un escuadrón de caballería dirigido por su antiguo patrón, el ahora coronel Manuel Antonio Pulido. Este había sido formado para luchar contra el gobierno republicano creado tras los sucesos del 19 de abril de 1810.

 

Bajo las órdenes del coronel Pulido y posteriormente del coronel García de la Serna, Páez luchó en la campaña de Barinas de 1810 a 1813, donde a mediados de ese año ya ostentaba el grado de sargento primero. Poco después pidió la baja. En ese año recibió una orden de Antonio Tíscar y Pedrosa, gobernador de Barinas, para recoger un ganado y se le ofreció el grado de capitán; Páez cumplió su misión pero rechaza el ascenso. Pocos días después se pasó a los republicanos en Santa Bárbara, Barinas; uniéndose con el grado de sargento a las tropas patriotas al mando de su antiguo jefe, el coronel Pulido. Con ellos siguió hasta la ciudad de Barinas que había sido abandonada por los españoles como resultado de la Campaña Admirable.

 

En Barinas recibió órdenes de atacar a Canaguá, ocupada por el comandante realista Miguel Marcelino con 400 jinetes. Páez cumplió sus órdenes y el 27 de noviembre derrotó a Marcelino en las Matas Guerrereñas, lo que le valió el ascenso a capitán. De regreso a Barinas fue capturado por los realistas y se salvó de ser fusilado por medio de una argucia, logrando escapar.

 

En enero de 1814 se unió a las fuerzas del coronel Ramón García de Sena que guarnecían a Barinas, sitiada por los realistas. Tras ser perdida la plaza, Páez se encontraba en el ejército que se batía en retirada hacia Mérida. Allí se integró a las órdenes de Antonio Rangel, quien venció al comandante realista Aniceto Matute el 18 de febrero en el combate de Estanques.

 

A finales de septiembre Páez se unió a la columna de Rafael Urdaneta que desde Barquisimeto se retiró hacia la Nueva Granada por los Andes. Páez mandaba un piquete de caballería que antes había pertenecido a la división de García de Serna. Páez se dirigió desde la población Bailadores hacia los llanos de Casanare. En Pore se incorporó como 2º comandante al regimiento de caballería que dirigía el comandante Francisco Olmedilla. Con esta unidad participó en la toma de Guasdualito el 29 de enero de 1815. Más tarde ese año, sirviendo como comandante de un escuadrón de caballería republicano en la división del general de brigada Joaquín Ricaurte, combatió en la batalla de Chire derrotando al coronel Sebastián de la Calzada.

 

El 13 de enero de 1816 combatió en el Arauca a las órdenes de Miguel Guerrero, con triunfo para los patriotas. Luego de un corto tiempo, Ricaurte regresó a Casanare dejando a Páez en Apure con 300 lanceros. Con estos efectivos Páez derrotó a Vicente Peña en Palmarito el 2 de febrero y el 16 a Francisco López en Mata de la Miel, quien lo triplicaba en número. Estas victorias le valieron el ascenso a teniente coronel por el gobierno neogranadino. El 13 de junio derrotó nuevamente a López en el Paso del Frío.

 

Hacía ya tiempo que había muerto Boves, y crecía la fama de Páez como caudillo de los llanos. Hombres que sirvieron con Boves y Morales comienzan a pasarse a las filas de Páez, que empieza a ser llamado con algunos calificativos como: “León de Payara”, “Centauro de los Llanos” y “El Taita”.

 

Poco después de su victoria en El Frío, hallándose en la Trinidad de Arichuna, marchó por orden del coronel Miguel Valdés hacia la villa de Arauca en Nueva Granada, a una junta de oficiales granadinos y venezolanos con el propósito de formar un gobierno provisional (conocido como “Gobierno de Guasdualito”). Constituido dicho gobierno, se produjo un incidente en septiembre de 1816, cuando los funcionarios delegados por el gobierno de Guasdualito llegaron a Arichuna a ejercer el poder, un grupo de oficiales venezolanos se propusieron desconocerlo y colocar a Páez como jefe supremo de los llanos.

 

La junta de oficiales compuesta por los coroneles Juan Antonio Paredes y Fernando Figueredo; los tenientes coroneles José María Carreño, Miguel Antonio Vásquez, Domingo Meza, José Antonio Páez y el sargento mayor Francisco Conde eligieron a Páez para ocupar el cargo de jefe supremo reemplazando así a los jefes civiles y militares nombrados por Guasdualito, coroneles Fernando Serrano Uribe y Francisco de Paula Santander respectivamente. Luego de una amarga discusión entre los representantes de Guasdualito y los de Arichuna, Páez asumió el cargo junto con el ascenso a general de brigada otorgado por la junta de oficiales.

 

Así con el incidente de Arichuna Páez asciende a máximo jefe de los llanos occidentales venezolanos. El 6 de octubre venció en el combate de Los Cocos, y el 11 en El Yagual, seguido de otros éxitos en Achaguas, San Antonio de Apure, Banco Largo, San Fernando de Apure y Palital.

 

El 28 de enero de 1817 se produjo la batalla de Mucuritas, donde Páez con 1.100 hombres destruyó al ejército de Miguel de la Torre que contaba con 4.000 hombres. En medio de la acción Páez prendió fuego a la sabana y realizó varias cargas de caballería. Los españoles lograron salvarse lanzándose a una vaguada por la cual escaparon. En ese año también libró los combates de San Antonio de Apure (13 de abril), paso de Apurito (18 de junio), paso de Utrera (20 de junio), toma de Barinas (14 de agosto), y Apurito (8 de noviembre).

 

El 14 de enero de 1818 venció en La Biruaca al comandante José María Quero. El 30, en el hato Cañafístola se entrevista con el general Simón Bolívar, presidente de Venezuela en campaña que venía desde Angostura para integrar al ejército de Apure en la campaña contra el Guárico. Páez reconoció la autoridad de Bolívar y la campaña del Centro se inicia el 6 de febrero con la Toma de las Flecheras según el plan trazado por Páez.

 

El 12 de ese mes combatió en la batalla de Calabozo donde Bolívar obtuvo una gran victoria sobre Pablo Morillo, Páez se encargó como comandante de la vanguardia de perseguir a los españoles y los derrotó en La Uriosa (15 de febrero). Al día siguiente participó a las órdenes del Libertador en la batalla de El Sombrero donde nuevamente vencen los venezolanos. El 22 es nombrado gobernador de Barinas y recibe órdenes de liberar San Fernando de Apure, lo que logró el 8 de marzo. El 26 de ese mes participó en la batalla de Ortiz donde salen vencidos los patriotas y el 2 de mayo combate en Cojedes, acción que resulta indecisa.

 

Batalla de Las Queseras del Medio

 

El 20 de enero de 1819 es ascendido en San Juan de Payara por el Libertador a general de división y entre ese mes y abril libró la campaña de Apure junto a Bolívar contra las tropas de Morillo, que habían invadido el Apure. En esa campaña Páez libró los combates de Caujaral, Cañafístola, Trapiche de la Gamarra y Las Cocuizas.

 

El 2 de abril se produjo la batalla de Las Queseras del Medio. Los ejércitos de Bolívar y Morillo se encontraban frente a frente divididos por el río Arauca. Páez decidió atacar por sorpresa a Morillo y cruza el río con unos 150 lanceros dirigiéndose al campamento de Morillo a provocarlo a una batalla. Este destaca su caballería al mando de Narciso López, unos 1.000 jinetes en total, para que destruyan a Páez. Páez se retiró perseguido por los realistas hasta que en el momento oportuno grita a su tropa: “¡Vuelvan Caras!” cayendo sobre sus perseguidores y destruyendo la caballería realista que huye de vuelta a su campamento. Las Queseras fue el mayor triunfo de la carrera militar del general Páez: en reconocimiento a su brillante acción, Bolívar lo condecoró con la Orden de los Libertadores al día siguiente.

 

Finalizada la campaña de Apure con la retirada de Morillo a Calabozo, Bolívar inicia la Campaña Libertadora de Nueva Granada y a Páez le corresponden funciones de seguridad y reserva estratégica, vigilar los movimientos de Morillo y cortar en conjunción con el ejército de oriente un posible ataque de Morillo a las fuerzas de Bolívar.

 

Se dice que el Mariscal Morillo respondió a una misiva de Fernando VII, en la que le reprochaba de no poder derrotar a “aquélla gavilla de salvajes poco numerosa”, en estos términos: “Dadme un Páez, Majestad, y mil lanceros del Apure y pondré Europa a vuestros pies”.

 

Batalla de Carabobo

 

Con las hostilidades del 28 de abril de 1821 se iniciaron las operaciones que culminarían en la Batalla de Carabobo. Páez salió de Achaguas el 10 de mayo a su reunión con Bolívar en La Casa Blanquera y las demás divisiones del Ejército Libertador. El 24 de junio se libró la batalla que selló la Independencia de Venezuela. Páez comandó la Primera División con la cual ejecuta un movimiento de flanqueo de las posiciones realistas por el norte. Tras un duro combate con los batallones Burgos y Hostalrich, los Cazadores británicos sostienen la línea mientras que Páez con la caballería fuerza el paso, entra a la sabana y ataca a la infantería española desde su retaguardia. El éxito del combate en el norte decidió la batalla y los españoles son destruidos casi por completo. La Torre se refugia en Puerto Cabello con unos 500 soldados. Bolívar asciende a Páez en el mismo campo de batalla a General en Jefe del ejército colombiano.

 

En esta batalla los españoles perdieron el 65% de su tropa; los sobrevivientes se refugiaron en el castillo de Puerto Cabello, el cual fue el último reducto de los españoles en territorio venezolano hasta que fueron expulsados de allí por Páez en 1823.

 

Jefe militar del Departamento de Venezuela

 

Poco después de la Batalla de Carabobo Bolívar nombró a Páez Comandante General del distrito militar que incluía las provincias de Caracas, Barquisimeto, Barinas y Apure. Páez salió de Valencia a los llanos de Calabozo para acabar con un levantamiento realista instigado por Morales desde Puerto Cabello. Ese mismo año, tras haber sofocado la rebelión, Páez volvió a Valencia desde donde vigilo el sitio de Puerto Cabello. Debido a una epidemia que azotó a su ejército causándole muchas bajas, Páez vuelve con su tropa a Valencia a principios de 1822. El 11 de agosto derrota a Morales en la Batalla de Naguanagua cerca de la población homónima, tras haber salido este de Puerto Cabello con el fin de tomar Valencia. Páez estrecha el sitio de la plaza en 1823 y el 7 de noviembre toma por asalto las últimas posiciones realistas en la ciudad.

 

Enfrentamiento con Bogotá

 

En 1825 se vivió un estado de emergencia en Venezuela por la actividad de algunas guerrillas realistas y la posibilidad de una invasión española desde Cuba, estos hechos motivaron a que el gobierno decretara una conscripción militar. Páez cumplió la orden de reclutamiento pero algunos excesos de sus reclutadores y la enemistad de la municipalidad de Caracas con él, le traen una acusación de la municipalidad a Bogotá por atropellos. Páez fue destituido de su puesto de Comandante General del Departamento de Venezuela y llamado a Bogotá para enfrentar un juicio. Inicialmente dispuesto a refutar los cargos, Páez cambió de idea tras el pronunciamiento favorable de Valencia, donde desconocen al nuevo comandante general Juan Escalona e instan a Páez a permanecer en el mando. El movimiento, conocido como La Cosiata se extendió por buena parte del departamento y estuvo cerca de estallar en una guerra civil, hasta que el Libertador que vino desde Perú se entrevista con Páez el 1 de enero de 1827 y decreta un indulto a todos los implicados y lo nombra Jefe Civil y Militar de Venezuela.

 

Páez salió fortalecido del movimiento, restituido como Comandante General del departamento y visto como el hombre que podía enfrentar la política forjada desde Bogotá por Santander. Hasta La Cosiata, Páez fue muy respetado como guerrero gracias a sus rotundos éxitos militares. Pero a partir de entonces empezó a ser visto como un político, con el poder e ingenio necesarios para seguir y defender cualquier cambio, o la falta de los mismos, hechos bajo el orden constitucional. Páez salió de La Cosiata con más poder que nunca.

 

Durante su estadía en Caracas Bolívar le explicó el plan de la invasión a Cuba que estaría comandado por Páez con unos 10.000 infantes y 1.000 jinetes. El plan no se llevó a cabo.

 

Ruptura con Bolívar y Colombia

 

Los años que siguen al fin del movimiento de la Cosiata ven intensificarse los sentimientos separatistas con Páez como jefe máximo de los que deseaban la secesión. A finales de 1829 una asamblea reunida en el convento de San Francisco en Caracas, desconoció la autoridad de Bolívar y del gobierno colombiano, y entrega el poder a Páez quien en un oficio dirigido a Bolívar lo insta a aceptar la separación de Venezuela.

 

Primer periodo presidencial

 

El general José Antonio Páez, quien venía ejerciendo las funciones de jefe Civil Militar del Departamento de Venezuela (Caracas, Carabobo, Barquisimeto, Barinas y Apure) desde 1822, cargo que le fue confirmado por la Municipalidad de Valencia el 30 de diciembre de 1826, y ratificado por el Libertador en el mismo año, se alzó contra la autoridad de Simón Bolívar, y estableció el 27 de diciembre de 1829, a la edad de 39 años, un Gobierno Provisional al constituirse en Jefe de la Administración, y al mismo tiempo expidió un decreto donde convoca a la elección de Diputados para un Congreso Constituyente que se reuniría en la ciudad de Valencia el día 30 de abril de 1830.

 

El 29 de enero de 1830, se abrieron las Asambleas primarias para el nombramiento de los electores que habían de designar en cada Provincia a los Diputados al Congreso Constituyente. Por falta del número legal de Diputados, ya que sólo asistieron 33 de los 48 elegidos, la instalación del Congreso Constituyente de Venezuela se efectuó el 6 de mayo de 1830 en la ciudad de Valencia, y el mismo día, los congresistas decidieron que, hasta que se resolviera otra cosa, el General José Antonio Páez continuaría en el desempeño de las funciones del Poder Ejecutivo.

 

El Congreso Constituyente de Venezuela sancionó el 22 de septiembre de 1830 la Constitución que debía regir la nueva República de Venezuela, la cual entró en vigencia el mismo mes.

 

El primer Congreso Constitucional de la República de Venezuela se instaló en la ciudad de Valencia el 18 de marzo de 1831, y el 24 del mismo mes, fueron examinados por el Senado los Registros Eleccionarios y se practicó el escrutinio legal para elegir al Presidente de la República.

 

Como era de esperarse, para el primer período constitucional de cuatro años, resultó electo Presidente de la República el General José Antonio Páez, quien obtuvo 136 votos (86,07%) de los 158 electores que sufragaron. Esta elección no fue más que el reconocimiento de una situación que se venía manifestando desde el año de 1826, ya que desde ese año, José Antonio Páez detentaba el poder material, y la República de 1831, no fue más que la expresión militar del caudillo llanero, con el apoyo de terratenientes y los militares anti-bolivarianos.

 

Al día siguiente, se practicó la votación para elegir al primer Vicepresidente de la República, y como ninguno de los candidatos obtuvo mayoría legal, fue perfeccionada la elección y resultó designado por dos años, el Licenciado Diego Bautista Urbaneja.

 

El 11 de abril de 1831, el general José Antonio Páez prestó juramento legal como Presidente Constitucional de Venezuela; un fragmento de su discurso ese día al tomar posesión del cargo:

 

La verdad es que se abre entonces uno de los mejores periodos de nuestra historia, y precisamente en lo referente a la organización política y moral de la República. Prudencia, firmeza, probidad, sagaz apreciación de la imposibilidad de separarse por entonces del jefe militar, pero a la vez valeroso propósito de vigilarlo y reducirlo; entusiasmo laborioso y consecuente para trabajar por una administración pública eficaz y equilibrar la libertad y el orden, tales fueron las virtudes de aquella generación, que logró convertir en un movimiento patriótico y legalista la desmembración de Colombia, iniciado bajo tan funestos auspicios…

 

Para las elecciones presidenciales del período 1835-1839, el presidente Páez apoyó al General Carlos Soublette. El 28 de enero de 1833 se reunió el Congreso Constitucional y se votó para elegir al Vicepresidente de la República para el período 1833-1837. Los votos de los electores se repartieron así; General Carlos Soublette 52 (29,21%), Doctor Andrés Narvarte 31 (17,41%), General Bartolomé Salom 21 (11,79%).

 

Como ninguno de los candidatos obtuvo las dos terceras partes de los votos requeridos por la ley, el Congreso realizó una nueva elección entre Soublette y Narvarte, siendo electo este último Vicepresidente de la República.

 

El presidente Páez gobernó con una paz relativa durante su período, y logró una leve recuperación de la economía devastada por la guerra. Sin duda alguna, bajo su dirección se constituyó la República. Sin embargo hubo que hacer frente a las revoluciones, como la encabezada en Oriente por el general José Tadeo Monagas; la de Caracas contra los mantuanos en 1831, y la de Gabante en 1834, y a dificultades de orden político, auspiciadas por militares descontentos: unos por no intervenir directamente en la administración pública, otros por grupos civiles y miembros de la comunidad universitaria, apoyando al médico José María Vargas a pesar de la renuencia de éste a aceptar su postulación. Los militares descontentos con el régimen auparon la candidatura del General Santiago Mariño.

Segundo período presidencial

 

Páez es elegido Presidente por segunda vez en las elecciones de 1838, con un total de 212 votos de un total de 222 sufragantes de segundo grado. Durante su período Páez se ocupa de asuntos de defensa, transporte, así como se empiezan a sentir los efectos de la crisis económica internacional de 1838 y la creciente oposición del Partido Liberal fundado en 1840.

 

Páez llegó a amasar una considerable fortuna, siendo propietario de cinco hatos: San Pablo, El Frío, La Yeguera, Mata Totumo y Mata Gorda (Caída del Liberalismo Amarillo / Ramón J. Velasquez).

 

El Partido Liberal se acrecienta con la prédica de políticos como Antonio Leocadio Guzmán, Ezequiel Zamora y Napoleón Sebastián Arteaga. En 1846, durante el gobierno de Carlos Soublette conservador igual que Páez, estalla una rebelión popular en los valles de Aragua, Carabobo, Guárico, llanos occidentales y oriente del país. La rebelión toma un fuerte impulso rápidamente y Páez sale a combatirla como general en jefe del ejército constitucional. Las fuerzas de Páez tras varios meses sin lograr una victoria de importancia, logran capturar en 1847 a los líderes de la revuelta: Ezequiel Zamora y José Francisco Rangel.

 

Exilio

 

Entre 1850 y 1859 Páez viaja por el mundo conociendo importantes personajes.El 28 de mayo de 1859 arriba a la isla de Saint Thomas donde lo reciben las autoridades y pobladores de la isla, permanecería un corto tiempo hasta partir a los Estados Unidos de América donde visita Filadelfia en julio de ese año y luego Nueva York en agosto. Seguidamente viaja a Nueva Jersey en septiembre y para regresar a Filadelfia. En Nueva York pasa revista el 29 de octubre de aquella ciudad en su honor. En febrero de 1851 parte para Baltimore donde es nuevamente agasajado y de allí a Washington.

 

Regresa a Nueva York donde vive hasta 1854 y realiza un viaje a México donde es recibido en octubre de ese año por el presidente Antonio López de Santa Anna quien lo nombra «Miembro de la Orden de Guadalupe de México».

 

En 1856 viaja a Francia y es recibido por el emperador Napoleón III en el salón de los soberanos. Luego sigue su viaje por Europa central y en Múnich es recibido por el rey Luis de Baviera. Finalmente vuelve a Nueva York ese año.

 

En 1858 recibe noticias del derrocamiento de los Monagas por la Revolución de Marzo. El nuevo gobierno restablece a Páez todos sus títulos y honores y le levanta la pena del destierro, invitándolo a volver al país para encargarse del ejército y la pacificación.

 

Tras ser despedido de Nueva York con una gran parada militar mandada por el general George McClellan, Páez parte de la ciudad y llega a Venezuela en enero de 1859 siendo recibido con grandes fiestas en Puerto Cabello, Valencia y Caracas.

Regreso a Venezuela

 

Al llegar a Venezuela el 18 de diciembre de 1858 el país se encuentra con una gran convulsión política y social de los grupos monaguistas, liberales y federalistas, descontentos con el gobierno del presidente Julián Castro.

 

Al estallar la Guerra Federal el 20 de febrero de 1859 en Coro Páez es nombrado jefe de operaciones de Carabobo pero renuncia al cargo en abril al no obtener las facultades que exige. Retorna a Caracas el 6 de mayo donde recibe el encargo de Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Venezuela en los Estados Unidos de América para una misión diplomática que no tuvo éxito.

 

Al regresar a Venezuela en 1860 gobierna el ejecutivo Manuel Felipe de Tovar quien lo nombra comandante general de todos los ejércitos del gobierno. Al asumir la presidencia Pedro Gual y designar éste como su segundo a Ángel Quintero, antiguo ministro y secretario de Páez, comienza una campaña dirigida por Pedro José Rojas con la consigna de «Quintero es la guerra, Páez es la paz» como rechazo ante una posible sucesión de Quintero a la presidencia y en apoyo de que Páez asuma el poder.

 

Las pugnas entre conservadores civilistas y militaristas terminó en el derrocamiento y prisión de Gual por los militares y la proclamación de la dictadura de Páez el 10 de septiembre.

 

Todo el año 1862 y parte de 1863, conduce Páez la guerra contra los federalistas encabezados por Juan Crisóstomo Falcón. Finalmente se rinde con el Tratado de Coche, poniendo fin a las hostilidades en abril de 1863. Páez gobierna nominalmente en Caracas hasta mediados de junio y el 13 de agosto sale de Venezuela por tercera y última vez, estableciendo su residencia de nuevo en Nueva York.

 

Reconocimientos y honores

 

En Colombia

 

En cada uno de los departamentos de Boyacá y Valle del Cauca existen los municipios con el apellido Páez en honor al caudillo venezolano.

 

En Venezuela

 

Fue General en Jefe del Ejército de Venezuela

Fue Presidente de Venezuela en tres periodos.

Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 19 de abril de 1888.

Con fecha de 1865 se mandaron acuñar monedas con valor nominal de 10 reales en la Casa de la Moneda de París, en cuyo anverso esta la efigie del General José Antonio Páez. Curiosamente esta moneda nunca círculó y fueron mandadas a fundir y se presume que se salvaron unas 200 unidades.

La república emitió un billete con la efigie del General José Antonio Páez con valor nominal de 20 bolívares de 1974 fecha de su primera edición hasta su última emisión en 1998 y su posterior salida de circulación.

En 1990 se acuño una moneda conmemorativa de plata – cobre, cuyo valor nominal era de 500 bolívares con la efigie del General José Antonio Páez.

En 1990 se acuñó una moneda conmemorativa de oro – plata, cuyo valor nominal era de 5000 bolívares con la efigie del General José Antonio Páez.

En los estados Apure, Miranda, Portuguesa y Zulia existen municipios con el apellido del Prócer de la Independencia José Antonio Páez:

Municipio Páez en el Estado Apure.

Municipio Páez en el Estado Miranda

Municipio Páez en el Estado Portuguesa

Municipio Páez en el Estado Zulia

En el estado Yaracuy existe el Municipio José Antonio Páez.

En el estado Apure en el Municipio Pedro Camejo se localiza la población de Puerto Páez.

En el estado Apure sobre el río Arauca está el Puente Internacional José Antonio Páez.

En el estado Barinas se localiza la Central Hidroeléctrica General José Antonio Páez en la población de Altamira de Cáceres y Calderas del municipio Bolívar.

En el estado Carabobo en la ciudad de Valencia está localizado el Museo Histórico Casa Páez en la que fuera la casa del Ilustre Prócer. También es esta ciudad tiene su sede la Universidad José Antonio Páez, fundada el 17 de septiembre de 1997.

En el estado Portuguesa en la ciudad de Acarigua se localiza el Estadio José Antonio Páez.

Una de las principales autopistas del país lleva su nombre “Autopista José Antonio Páez”.

En Caracas capital de la República se encuentra localizada la Plaza Páez en la urbanización El Paraíso.

En San Cristóbal, capital del estado se encuentra localizada la [[Plaza Páez] (Táchira)]]

En Caracas existe la Avenida José Antonio Páez.

En la entrada del Municipio Cocorote existe el Monumento al General José Antonio Páez

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