Kiya

Kiya fue una esposa secundaria del faraón Ajenatón, de la dinastía XVIII (hacia 1330 a. C.). Su existencia fue una sorpresa para los expertos en la época de Ajenatón, pues parecía salir a la luz una «rival» para la célebre y hermosa reina Nefertiti. Se saben muy pocas cosas acerca de Kiya, y sólo pueden hacerse conjeturas.

 

Procedencia de Kiya

 

La figura de Kiya se entremezcla con la de Nefertiti desde que hace su aparición en los documentos de la época de Amarna. Dado que los orígenes de ambas mujeres siguen siendo un misterio, se suele seguir una de las dos vías siguientes:

  • Una de ellas podría haber sido la princesa mitannia Taduhepa, llegada a la corte a principios del reinado de Ajenatón para unir aún más la alianza entre los dos imperios. Como era costumbre, cambiaría su nombre por uno egipcio, y por ello sus huellas se pierden nada más llegar.
  • O bien cualquiera de las dos podría haber sido hija de Ay, hermano de la reina madre Tiy, que ocupaba el título de «Padre del dios». Este extraño título lo portó antes Yuya, el padre de la reina Tiy, y bien podría significar “suegro del faraón”.

 

Si bien antes se solía pensar en que Nefertiti era la princesa Taduhepa, la aparición de Kiya desvió las hipótesis y actualmente se suele pensar más en Nefertiti como la hija de Ay, y en la propia Kiya como la mitannia reconvertida en esposa del rey con un nombre cariñoso egipcio. Aun así, no hay ningún dato que afirme tal teoría, y las figuras de Nefertiti, Kiya y Taduhepa se siguen confundiendo, para frustración de egiptólogos y aficionados.

 

¿Quién fue?

 

En un primer momento, se pensó que la única mujer importante en la vida de Ajenatón fue la Gran Esposa Real Nefertiti, su única compañera en su experiencia religiosa y la madre de sus seis hijas. Pero esto parece ser incierto, como así demuestra la existencia de Kiya y los títulos que portó.

 

Como aparecida por arte de magia, nos encontramos por primera vez a Kiya ya viviendo la nueva capital fundada por Ajenatón y Nefertiti, Ajetatón (la actual Tell el-Amarna). Su papel parece determinante en la corte, y su papel de segunda esposa le hace merecedora de los títulos de Favorita del Rey o Esposa Muy Amada (Hemet mereryt aat) de Ajenatón. También ocupaba un cargo oficial como sacerdotisa en el templo de Atón, Maruatón.

 

No obstante, pese a lo sorprendente de estos títulos, que parecen demostrar una relación afectiva con Ajenatón, hay que remarcar que Kiya nunca portó el cargo de gran esposa real que sí ocupó Nefertiti, su gran rival. La bella reina contaba con derechos jamás vistos antes en una gran esposa real: era representada con el mismo tamaño que su marido, conducía su propio carro, compartía audiencias, y, juntos, la pareja real formaba el núcleo de la nueva religión atoniana. Kiya tuvo que contentarse con un segundo puesto.

 

¿Cómo era?

 

Nos han llegado muy pocos restos documentales en los que aparece Kiya. Sin embargo, así como Ajenatón suele aparecer tocado con la corona azul y Nefertiti con la famosa cofia que la caracteriza, también Kiya tiene una señal identificativa clara que nos ha permitido descubrirla en algunas representaciones.

 

Esta mujer, de notable belleza, suele ir tocada siempre con una peluca de corte escalonado y dos grandes pendientes con forma circular. Las huellas más hermosas que ha dejado Kiya son sus vasos canopos, hallados en una tumba del Valle de los Reyes (la KV55), que serían finalmente utilizados por la momia de varón hallado allí, quizás el propio Ajenatón. En estos vasos se comprueba un sorprendente parecido entre la favorita del rey y el niño Tutanjatón.

 

Descendientes

 

Es bien conocido que Nefertiti sólo tuvo hijas, y que el sucesor de Ajenatón, el rey-niño Tutanjamón debió de ser o el hijo o si acaso el hermano del faraón. Al confirmarse la existencia de Kiya, parecía abierta la posibilidad de que Tutanjamón fuese el niño nacido de ella y de Ajenatón, tendencia que va ganando muchos adeptos y que en la actualidad parece ser la más sólida. Esto vendría reforzado por el parecido físico de madre e hijo, y las semejanzas genéticas halladas en las momias de Tutanjamón y del cuerpo de la Tumba 55.

 

También se ha planteado que Kiya tuviera más descendencia, pero no hay datos que demuestren tal teoría. Por más que se sugiera, no existe una mención explícita a una princesita de nombre Kiya-Tasherit ni es seguro que la “Favorita del rey” muriese a causa del parto, como se ha pensado al ver algunas imágenes en la tumba de la familia real. Se cree que la fallecida no es Kiya, sino la segunda hija del rey, Meketatón.

 

Que fuera Kiya y no Nefertiti quien trajera a luz a un varón tuvo que ser la principal causa del encumbramiento de Kiya a la sombra de la pareja real, y quizás diera motivos más que suficientes a la gran esposa real de guardar cierta envidia a la que podría considerar su rival. Tal vez una rivalidad entre las dos mujeres de Ajenatón fuera la causa de la desaparición súbita e imprevista de ambas durante el crítico año 14 del reinado, sin dejar huella alguna.

 

¿Qué fue de ella?

 

Como se ha mencionado antes, la pista de Nefertiti y de Kiya se desvanece tras el año 14 de Ajenatón sobre el trono. Es realmente frustrante ver cómo a partir de esta fecha la nutrida familia real acaba en tres años reducida a Ajenatón, la tercera de sus hijas y Tutanjatón. Todos los demás, van desapareciendo sin un motivo

 

De todos los personajes el que más interés despertó siempre fue Nefertiti. ¿Murió en el año 14, dejando a un Ajenatón desolado que no volvió a ser el mismo? ¿O acaso se descubrió una conspiración de la gran esposa real, cuyas creencias comenzaban a divergir de las de su marido? Esta hipótesis cobró fuerza en su momento, al descubrirse que la primogénita de Ajenatón, Meritatón se convirtió en gran esposa real y suplantó en todos los textos a la anterior reina. Nefertiti se habría “divorciado” del rey, o habría sido recluida en el palacio norte de la ciudad, donde acabaría sus días olvidada por todos.

 

Hoy en día, aunque el asunto sigue siendo espinoso (quizás el más complicado de todo lo que rodea la confusa época de Ajenatón), hay una corriente de pensamiento que mantiene que Nefertiti no cayó en desgracia, sino todo lo contrario: fue ascendida al rango de corregente de su marido, y tomó el nombre de Semenejkara. Debido a esto, sería Meritatón convertida en la gran esposa real de Semenejkara, un matrimonio por supuesto simbólico que tenía como objetivo mantener la dualidad existente en todos los aspectos de la civilización faraónica.

 

Mas, ¿por qué no fue Kiya convertida en gran esposa real, si Nefertiti era convertida en corregente? La razón podría ser que, si no murió por entonces, quizás fue Kiya la mujer que cayó en desgracia y cuyos restos fueron usurpados por Meritatón. Mentes novelescas han pensado en un complot urdido por la celosa reina Nefertiti, que consiguieron acabar con su rival y, además, convertirla en reina-faraón. Como es lógico, nada de esto es histórico, y la inmensidad de lagunas en este periodo dejan abierta cualquier posibilidad.

 

Su tumba

 

El lugar donde se pensaba enterrar a Kiya cuando ésta muriese sigue siendo un misterio. Kiya desapareció de la historia tan repentinamente como apareció. Si murió antes que Ajenatón, quizá su cuerpo reposó durante un tiempo en la tumba real de Ajetatón, junto a los cuerpos de Meketatón y de la reina madre Tiy, para ser más tarde trasladado a Tebas. Tal vez fueran puestos a salvo de saqueadores y de los enemigos de Ajenatón por su presunto hijo, el faraón Tutanjamón, en una tumba en el Valle de los Reyes.

 

Aún cuando no se está seguro completamente, una serie de investigaciones reciente realizadas por un grupo de científicos y egipótlogos egipcios han dado nueva luz sobre la misteriosa reina Kiya. En 2009, un exámen mediante diagnóstico por imágenes reveló que una momia encontrada en la tumba KV35 y conocida como la Dama Joven compartía un soprendente parecido físico con la momia de Tutankamón. Esa evidencia llevó a la comunidad científica a suponer que se encontraban delante de la madre del Rey Niño. en Septiembre de 2010, National Geographic dio a conocer los resultados de una investigación llevada a cabo por un equipo interdisciplinario dirigo por Zahi Hawass, el mayor egiptólogo conocido de la actualidad. En estas investigaciones, se comprobó mediante exámenes de ADN que las momias de la KV35 son en realidad la abuela y madre de Tutankamón. Si se acepta que Kiya fue la madre de Tutankamón, es de concluir entonces que la momia conocida como La Dama Joven es Kiya. Sin embargo, la historia sigue siendo un misterio. Los recientes descubrimientos en la necrópolis real, de una nueva tumba bautizada como KV 63, con varias momias que podrían pertenecer al periodo de Amarna, podría aportar la solución a este enigma histórico.

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