Primeros Portaaviones

Si entre los medios más ligeros que el aire también consideramos los globos aerostáticos, el mérito de haberlos utilizado por primera vez a bordo de un buque de guerra corresponde a Austria: en 1848-1849, durante el asedio de Venecia, el vapor Vulcano lanzó sobre la ciudad un globo de aire caliente que transportaba cargas explosivas. En 1861 se elevó del pequeño vapor Fanny, del Ejército de la Unión, el primer globo guiado por el hombre. Durante la Guerra Civil Norteamericana se emplearon cuatros buques para el lanzamiento de globos (uno de los cuales eran de la Confederación), pero exclusivamente para operaciones terrestres. Pronto decayó el interés por los globos aerostáticos, hasta que la Marina Imperial Rusa empezó a utilizarlos en la guerra contra el Japón (1904-1905). En el mar del Japón, un crucero ruso los empleó para observar los buques enemigos, y éste fue el primer uso a un medio aéreo en una operación en mar abierto.

 

Los rusos también convirtieron el buque de pasaje Russ en un “buque para la aviación”, destinándolo al pacífico, pero, en pésimas condiciones de utilización, no logró ir más allá de España y volvió al Báltico para reparar. La Real Marina de Italia llevó a cabo pruebas con globos hasta 1907, y cuatro años más tarde, durante la guerra para conquistar la Tripolitania ocupada por los turcos, hizo despegar un aerostato. Su misión consistía en controlar el tiro de buques que bombardeaban las posiciones terrestres. Luego empleó dos buques de guerra para transportar hidroaviones y utilizó, como barco de apoyo de este tipo de aviones en condiciones aeronavales de combate, al ariete torpedero Elba.

 

El entusiasmo por la aviación, suscitado por lo vuelos de los pioneros hermanos Wright en 1903, no fue compartido por la Marina de Guerra de los Estados Unidos. Sólo en 1910 el piloto civil Eugene Ely, en biplano Curtiss propulsado por hélice, despegó del crucero explorador USS Birmingham. El 18 de enero de 1911, Ely aterrizó en una plataforma montada en la popa del crucero acorazada Pennsilvania, y aquél fue el primero viaje a pontaje de un avión.

 

En 1912 la Armada Francesa terminó las modificaciones efectuadas al viejo crucero torpedero Foudre, dotándolo de de un hangar para hidroaviones. Dos años más tarde, se intentó hacer despegar aviones de la plataforma de popa, pero las pruebas se suspendieron a causa de un grave accidente.

 

La mayor marina del mundo, la Royal Navy, no podría quedar atrás en la experimentación. Así pues, en 1912 autorizó a cuatro de sus oficiales para que empezaran la formación de vuelo. En enero de 1912 el teniente de navío de la Royal Navy Charles Samson efectuó el primer despegue de la plataforma montada en el castillo de proa del acorazado África.

 

Siguieron otros experimentos con los buques de combate Hibernia y London, y el mismo año se instituyó la Naval Wing of the Royal Flying Corps, es decir, el Cuerpo de Vuelo de la Marina. A comienzos de 1913 empezaron los trabajas de transformación del pequeño crucero Hermes en portahidroaviones. Tomó parte en las maniobras anuales de la flota celebradas en julio del mismo año. En el castillo de proa se emplearon carritos de ruedas para hacer descender los hidroaviones de plataforma allí instalada. El Hermes constituyó una excelente experiencia para construir una unidad aeronaval, el Ark Royal. El buque, ya previsto en el presupuesto de la Marina de 1914-1915, era un caso de mercante, totalmente rediseñado, de 7500t. Se terminó a finales de 1914, y fue dotado de talleres y grúas de vapor para alojar y sacar los hidroaviones del hangar.

 

Debido a que el Ark Royal no estaba disponible al estallar la Primera Guerra Mundial, el Almirantazgo requisó tres rápidos vapores de pasaje que hacían el trayecto del Canal de la Mancha para convertirlos en portahidroaviones. Equipados con plataformas por aviones y grúas accionadas a mano, hubieran tenido que servir para reconocimiento, pero se emplearon en el intento de desmantelar las bases alemanas de dirigibles Zeppelin. Aún cuando tales incursiones no tuvieron éxito, se procedió a la transformación de otros cuatro vapores: el Campania, antiguo buque de pasaje de la Cunard, fue asignado a la flota de combate, el Engadine, que antes efectuaba el servicio de transporte en el Canal de la Mancha, tomó parte en la Batalla de Jutlandia. (Su hidroavión divisó la flota alemana, pero no consiguió enviar el informe del descubrimiento al buque insignia.)

 

En realidad, el punto débil de los primeros portahidroaviones se debía a las modestas prestaciones de los aviones, lentos e incapaces de alcanzar las alturas requeridas para interceptar a los Zeppelin. Las sucesivas transformaciones persiguieron la obtención de buques portaaviones mixtos, es decir, capaces de llevar algunos aviones de caza Sopwith Pup e hidroaviones Short 184. En marzo de 1917, el comité encargado de los asuntos aeronavales de la Grand Fleet británica, decidió que el nuevo crucero de batalla Furious fuese convertido en un portaaviones rápido. En julio de aquel año, la unidad se dotó de un hangar y una plataforma de vuelo, en sustitución de la torre de proa de 457mm. Llevaba a bordo cinco aviones de caza y tres hidroaviones. En los meses sucesivos, uno de sus pilotos logró aterrizar con un Pup en la plataforma de proa, pero el experimento se manifestó tan peligroso que el buque hubo de someterse a otras modificaciones. En noviembre el hangar fue ampliado y se instaló una cubierta de vuelo en lugar de la torre de popa; de este modo, el Furious embarcaba 16 aviones, pero desafortunadamente seguía manteniendo la chimenea y la superestructura central, con lo que los torbellinos generados por los gases calientes de escape y las corrientes representaban un riesgo para las operaciones de apontaje. Tan sólo tres Pup lograron apontar con éxito, mientras que otros diez sufrieron daños graves o resultaron totalmente destruidos. Las pruebas de apontaje se abandonaron, pero algunos Sopwith, despegados del Furious, lograron destruir dos Zeppelin en la Base de Tondern.

 

Aprovechando las experiencias adquiridas, el Almirantazgo convirtió el nuevo crucero ligero Vindictive siguiendo el modelo de Furious, y requisó dos cascos sin terminar. El Argus, procedente de un buque de pasaje italiano, se dotó de una cubierta que se extendía a todo lo largo del casco. Al firmarse el armisticio en 1918, se estaba preparando cierto número de aviones torpederos Cuckoo para atacar la flota alemana en 1919. En el Argus también también se experimentó la colocación de toda la superestructura en la llamada isla, en la banda de estribor en la cubierta de vuelo, pero dicha innovación no se adoptó hasta la transformación en portaaviones, unos años más tarde, del Eagle, un antiguo acorazado chileno. En 1917, el Almirantazgo inició los trabajos de construcción de un buque portaaviones, el primero diseñado desde la quilla; la unidad, llamada Hermes (el viejo Hermes había sido torpedeado en 1914), empezó a construirse en enero de 1918, pero después de su botadura en 1919, los trabajos sufrieron un retraso. De todos modos, el buque incorporaba las mejores características técnicas de la época; superestructura en una isla lateral a estribor, cubierta de vuelo a todo lo largo del casco y dos elevadores.

 

Por el contra, la Marina estadounidense mostró poco interés en el desarrollo de los portaaviones, hasta que intervino en la Primera Guerra Mundial. En julio de 1914, el acorazado Mississippi embarcó seis hidroaviones Curtiss para el combate con el Messico en Veracruz. El capitán de navío Washington Chambers, jefe de la sección aérea del Departamento de Marina, prefirió instalar catapultas en los acorazados y en los cruceros acorazados; no obstante, una vez comprobado el éxito de la aviación de la Royal Navy en 1917, la Marina de los Estados Unidos consideró la posibilidad de construir buques portaaviones.

 

Sin embargo, la carrera la ganó Japón. A finales de 1913, la Marina Imperial había convertido el vapor mercante Wakamiya Maru en buque portahidroaviones. Durante la guerra participó en el ataque a la colonia alemana de Tsingtao, en la China septentrional, y permaneció en servicio hasta 1925. Animados por los éxitos de esta unidad y los avances obtenidos por la Royal Navy, los japoneses ordenaron en marzo de 1918 un pequeño portaaviones llamado Hosho. A pesar de que se colocó su quilla a finales de 1919, arrebatando así al Hermes, el honor de haber sido el primero verdadero portaaviones del mundo.

 

Cronología

 

18 de enero de 1911: Eugene Ely es el primero en apontar en el crucero acorazado en Pennsylvannia de los Estados Unidos.

 

2 de mayo de 1912: Samson, teniente de navío de la Royal Navy, efectúa el primer despegue de un avión desde un buque en movimiento, el Hibernia

 

27 de mayo de 1913: Primer hidroavión embarcado en el portaaviones francés Foudre

 

7 de mayo de 1913: Entra en servicio el Hermes, primer buque de la Royal Navy destinado a operar con aviones

 

25 de diciembre de 1914: Hidroaviones de la Royal Navy atacan Cuxhaven en la primera incursión sobre territorio enemigo con aviones transportados por un buque

 

12 de agoston de 1915: Un hidroavión Short 184, que ha despegado del Ben-my-Chree, efectúa el primer ataque con torpedo contra un transporte turco

 

4 de agosto de 1917: H.E.Dunning lleva a cabo su segundo apontaje pilotando un Spwith Pup, en el Furious; fallece el mismo día en su siguiente apontaje

 

15 de enero de 1918: Colocación de la quilla del Hermes, primer buque de guerra diseñado como portaaviones

 

7 de diciembre de 1922: Terminación del Hosho, primero portaaviones operativo del mundo.

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